Hace un tiempo me llega el siguiente mensaje: “Disculpá Ivonne, pero creo que nuestra última sesión me generó este síntoma…”
Trabajar en la fisiología con consecuencias psicológicas, puede tener ciertas creencias no del todo correctas.
¿Qué más hiciste? O no…
Una profesora de educación física me decía hace un tiempo: “muchas veces las personas te plantean que determinado ejercicio les provocó una contractura o un dolor de cabeza y no toman conciencia de lo que estuvieron haciendo durante todo el día”.
Y esto va en el mismo sentido.
Las terapias de procesamiento de trauma son muy profundas, muy efectivas y con un fuerte impacto.
Cierto es que puedes estar unos días luego de la sesión con ciertos síntomas en general leves (tensión, angustia, sensación de rastro, como que algo pasó) pero conforme van pasando los días esto va cediendo.
Y muchas veces lo sigue una sensación de alivio, alegría, bienestar.
Somos una integralidad
No nos damos cuenta que somos una integralidad y que de repente podemos estar incubando algo o se puede estar manifestando una enfermedad.
Y realmente, en casos en donde el malestar continúa, se hace necesario acudir al médico.
No es tu terapeuta que va a poder orientarte en este sentido.
Nos formamos a partir del cuidado…
Los terapeutas como cualquier persona, podemos tener errores.
Pero al formarnos en procesamiento de trauma, nos enfocamos muchísimo en que los errores sean los mínimos posibles.
Es tanta la formación, el acompañamiento y el trabajo que tenemos que hacer con nosotros mismos que trabajar en esta cuestión es fundamental.
Lo que hace entre otras cosas, que la terapia de trauma sea tan efectiva, es que es muy cuidada.
Y que sea cuidada, implica que vayamos muy despacio, justamente para no dañar al sistema, esto es, no re traumatizar.
Y el cuidado en no re traumatizar es una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta para que el sistema se vaya abriendo y vaya colaborando en la sanación.
Además, este cuidado termina fortaleciendo el sistema inmune.
Mirarte es parte del proceso
Entonces la invitación es a que te mires en forma integral, porque no eres solo un síntoma o un sistema nervioso, eres un sistema complejo que integra infinidad de otros sistemas.
Además de consultar al médico frente a cualquier duda con respecto a tu salud, debes mirar con rigurosidad tus conductas basales: como estas durmiendo, cómo estas comiendo, con quienes te estas vinculando, si estás haciendo ejercicio, si tienes una sensación general de estar bien o algo deberías cambiar.
Observa si estás prestando atención a tus necesidades.
La terapia de trauma es muy potente, pero muy potente para hacerte bien.