La importancia de la continuidad en psicoterapia, no es una cuestión arbitraria por parte del terapeuta, tiene un sustento estrictamente científico por detrás.
En este artículo te cuento el porqué de sostener una continuidad en las sesiones como condición mínima para obtener resultados.
El vínculo
No nos cansamos de resaltar que lo que sana, es el vínculo.
Es el punto de partida.
Si bien es un vínculo de trabajo, no se diferencia en su consolidación a los demás vínculos conformados “afuera”.
Por tanto, como todo vínculo, para su construcción, necesita continuidad.
Necesita crearse confianza y seguridad para generar una apertura de tu parte.
Y para ello se necesita previsibilidad, que se da con la continuidad.
Fortalecer el vínculo funciona como amortiguador del proceso, lo hace más amable para poder sostenerlo también.
Aprendizaje
La psicoterapia es un proceso de aprendizaje como cualquiera.
Se adquieren nuevas formas de pensar, se aprende a conectar y regular tus emociones y a relacionarte contigo mism@ y l@s demás, de manera más saludable.
El aprendizaje implica repetición y refuerzo de lo que se va aprendiendo.
Y para ello es condición necesaria la regularidad.
Es la base de la neuroplasticidad cerebral.
Recordemos que estamos trabajando con la fisiología.
Es un proceso, no una consulta puntual
El cerebro y el cuerpo se acostumbran a ser estimulados con cierta frecuencia, la discontinuidad detiene el proceso y puede además, generar retrocesos.
El proceso tiene una coherencia interna, preparando lo siguiente a trabajar.
Además, se generan ajustes de sesión a sesión, de acuerdo a lo que va surgiendo.
Se crean condiciones para que tu sistema pueda ir integrando lo más amablemente posible lo que se va des-cubriendo.
Es un proceso dinámico.
Ensayar para la vida, en un entorno seguro.
El espacio de terapia es un lugar de práctica por excelencia.
Lo que sucede “afuera” en los otros vínculos sucede dentro del espacio.
Como haces sentir al terapeuta muchas veces, es cómo estás haciendo sentir a l@s demás en tu compañía.
Es un lugar seguro, sin juicios donde puedes ensayar posibles cambios para mejorar tus relaciones afuera.
Ampliación de la ventana de tolerancia y la capacidad de autorregularte.
Ventana de tolerancia o resiliencia.
La regulación del sistema nervioso requiere actividad sostenida para ver resultados.
El trabajo de regulación no se diferencia del trabajo a nivel muscular.
No aporta que vayas de vez en cuando al gimnasio, sino que lo hagas de manera sostenida.
Y no vas a ver mejoras si vas todos los días en una semana y luego no vas por un mes por ejemplo.
Finalmente
No se trata solo de “más sesiones” sino de regularidad.
El cuerpo y la mente van ensayando el pensar y sentir sin tener que estar en alerta. Y ensayar requiere continuidad.
Para sostener los avances, se necesita regularidad.
De lo contrario patrones antiguos no tan saludables, toman protagonismo.
Si camino regularmente por un campo lleno de maleza, voy a ir formando un camino, de lo contrario la maleza volverá.
Del mismo modo funcionamos nosotr@s.
Entonces, la continuidad no es una exigencia, es una condición para trabajar de forma adecuada.
